sábado, 30 de abril de 2016

La Ética

La Ética Y Su Importancia





El Compromiso Ético

El compromiso ético es la exigencia que uno mismo se hace de ser siempre más persona. Es la decisión interna y libre de vivir actitudes que contribuyan a la realización personal y comunitaria del hombre.
La ética como compromiso implica el propósito y la decisión firme de superar aquellas situaciones que en lo personal o comunitario se oponen a la realización plena del hombre en todas sus dimensiones.
La ética como compromiso requiere y supone todo un proceso, un camino por
Recorrer. Precisamente recorrer ese camino, verificar ese proceso, es la gran tarea ética del ser humano.
Ese proceso, ese camino, incluye:
1.  Ver la realidad.
Conocerla
2. Interpretar la realidad
Analizarla
3. Transformar la realidad
Es la actitud de compromiso del hombre de perfeccionarse él mismo y de mejorar el mundo.

CARACTERÍSTICAS DEL COMPROMISO ÉTICO

1. EL COMPROMISO ÉTICO ES CONSCIENTE.
Por lo tanto es reflexivo, crítico y realista.

2. EL COMPROMISO ÉTICO ES PERSONAL Y LIBRE.
Es decir, tomando cada uno su propia decisión y sin que represente simple aceptación de lo que otros piensan, dicen o hacen.

3. EL COMPROMISO ÉTICO ES COMUNITARIO.
O sea que en el compromiso ético el hombre tiene en cuenta que no existe solo, que vive con otros. Por lo tanto, supone y reclama acciones solidarias.

La Ética y la Responsabilidad

La responsabilidad ética impacta a casi cualquier profesión: el arte, la ciencia, la educación, el sistema de justicia penal y la medicina, de acuerdo con ChildLife.org. La responsabilidad ética significa cumplir obligaciones en todas las áreas éticas, o en tantas como sea posible. Cuando ocurre un dilema ético, los individuos involucrados deben elegir entre una amplia variedad de principios éticos y evaluar cuáles debe ser enfatizado.


Equidad y Justicia

El desarrollo sostenible se preocupa de satisfacer las necesidades de los pobres y de los sectores marginados de la población. Los conceptos de equidad y justicia son muy importantes en las definiciones de desarrollo sostenible. Desarrollo sostenible reconoce que si ignoramos nuestra influencia en los demás dentro de un mundo interdependiente, lo hacemos por nuestra cuenta y riesgo.
Debido a que se ha establecido una desigualdad peligrosa al acceder a recursos gracias a nuestros sistemas económicos y de políticas públicas, dichos sistemas deben cambiar. La justicia implica que cada nación debería tener la oportunidad de desarrollarse de acuerdo a sus propios valores culturales y sociales, sin negar a otras, el mismo derecho al desarrollo.

Uno de los desafíos más grandes en el proceso de la toma de decisiones es cómo proteger los derechos de los que carecen de voz. Las generaciones futuras de seres humanos no pueden dar a conocer sus opiniones o proteger sus intereses en el proceso de la toma de decisiones. Si el desarrollo va a ser sostenible, debe tener en cuenta los intereses de estas personas.



Principios y Valores 

Principios
Se refieren a los aspectos que se convierten en el basamento para todas las acciones que adelanta la Universidad.  Los principios son lo que no se negocia, lo que siempre está presente y frente a lo cual no se transige: 
En primer lugar, es una Universidad que pertenece al sector solidario, lo cual significa una propiedad social y un sentido social de sus programas y proyectos dirigidos a una población que, por otros medios, no tiene acceso a la educación superior. Su finalidad es el desarrollo de potencialidades en las personas que se benefician de los servicios y de los sectores sociales que tienen necesidades que deben ser satisfechas a través de éstos. 
En segundo lugar, es una Universidad que tiene entre sus objetivos propiciar la formación de profesionales con criterios políticos, con la convicción de que la política es la estrategia para canalizar la participación, es el recurso de expresión de necesidades y aspiraciones,  un mecanismo para tomar decisiones colectivas, es, en suma, un camino para repensar y reestructurar la sociedad para el bien de todos.
               En tercer lugar, es una Universidad abierta y flexible, siempre dispuesta a asimilar los cambios y a adaptarse a ellos de manera crítica, reflexiva y analítica. La Universidad Cooperativa de Colombia está lejos de unirse mecánicamente a las modas o a las vías inventadas por fuera e impuestas para que sean adoptadas.


En cuarto lugar, es una Universidad que mira hacia el futuro, lo que indica que sus servicios procuran anticiparse a los requerimientos de la sociedad mediante estrategias proyectivas. 

En quinto lugar, es una Universidad a la vez nacional y regional, lo que la lleva a conciliar diferencias en las concepciones sobre lo que se debe hacer en este país, lo que se debe atender como prioridad y lo que debe ser adoptado como compromiso solidario. La Universidad Cooperativa de Colombia conjuga los ámbitos local, regional y nacional con las tendencias internacionales, particularmente derivadas de la globalización y los integra de manera creativa.

Finalmente, la Universidad cree y practica la Responsabilidad Social Universitaria, asumiendo un compromiso institucional con el cuidado y promoción de ambientes naturales y sociales sanos y justos, con un ejercicio profesional y académico ético y responsable con los otros presentes y futuros y con una convicción de que un mundo mejor e incluyente se construye con la participación de todos. 

Valores

Los principios se van concretando en las acciones a partir de unos valores que son los que los hacen visibles.  La Universidad Cooperativa de Colombia, en su propósito de contribuir especialmente con la formación de profesionales con criterios políticos, es decir, ciudadanos que piensen y actúen de manera autónoma sobre los asuntos públicos en procura del bienestar colectivo, se orienta por los siguientes valores: 

La Solidaridad, eje de los valores institucionales como fundamento de la formación de personas con responsabilidad social a partir del trabajo colectivo y la interdisciplinariedad. 

La Equidad, manifestada en primera instancia en el ofrecimiento de sus servicios sin distinciones de raza, credo o procedencia social como un aporte a la construcción de la democracia.

El Respeto  a la Diversidad, basado en la convicción de la diversidad del ser, como elemento potenciador del desarrollo. Valor básico al considerar las diferentes realidades y condiciones individuales de sus miembros y las formas de organización local, regional y nacional que caracterizan sus sedes. Su desarrollo implica, a la vez, la tolerancia y el pluralismo. 

La Libertad, como valor inherente a la humanidad para buscar la verdad sin restricciones, producir el conocimiento y el progreso de la sociedad. Implica la conciencia del sujeto sobre sus intereses, derechos, deberes y responsabilidades políticas con un alto sentido de responsabilidad colectiva.


El Orador - Poder de la oratoria - Ejercicio de una práctica oratoria ética

El Poder De La Oratoria

La Oratoria: El arte del buen hablar

La Oratoria es una forma de comunicación interpersonal a través de la cual una persona (orador) se sirve de una serie de actitudes, así como de técnicas verbales y no verbales para influir sobre un determinado grupo de personas (público), con la intención de que piensen, sientan y actúen de una manera previamente establecida.

 Objetivos o Funciones básicas de la Oratoria
° Relacionarse (crear un vínculo lo transitorio o duradero).
° Expresarse (exponer o compartir ideas y sentimientos).
° Influir (modificar la percepción, actitud o forma de actuar de los interlocutores).

Características para ser un Orador eficaz

El Dominio del tema: El orador debe poseer un amplio conocimiento del tema, de manera que la información sea completa y actual. Es conveniente, además, que sea capaz de establecer relaciones con otros campos de estudio, para poder ejemplificar y establecer analogías.

La Fluidez: Para que el discurso sea fluido es preciso conocer un vocabulario extenso, dominar el tema y tener claridad en las ideas. La fluidez no es sinónimo de rapidez, pues si el orador habla rápidamente el mensaje no será descifrado en su totalidad. Por otra parte, si habla demasiado lento o emplea muletillas, como este, mmm, entonces, bueno..., el oyente perderá interés y tendrá dificultades en seguir el orden de ideas.

La Sencillez: El orador debe emplear un lenguaje que sea comprendido por el público, por eso es preciso estudiar previamente quiénes lo conforman. Gracias a ello se evita la complejidad excesiva o descender a un nivel al que no pertenece el auditorio.

La Concisión: Antes de hablar es preciso calcular el tiempo, por ello es conveniente realizar, al menos, un ensayo previo y medir el tiempo utilizado. Luego se debe seleccionar lo esencial del tema elegido. Para ser concisos debemos evitar lo redundante y los adornos superfluos, es decir, aquello que no despierte interés verdadero. Si el discurso se extiende demasiado, el público se cansa y no presta atención.

La Claridad: La claridad de las ideas es fundamental para desarrollar el discurso. Para obtenerla es conveniente elaborar un guion o plan de las ideas, que sirva de hilo conductor y permita recordar la secuencia de éstas.

La Coherencia: Esta características se halla íntimamente ligada a la claridad de las ideas. Se refiere a la consistencia con respecto al tema, es decir, la capacidad de desarrollar la exposición, sin perder el sentido de la idea principal ni divagar haciendo digresiones sobre otros temas, a pesar de que éstos se encuentren relacionados en forma indirecta.

La Honestidad: El público reconoce si el orador intenta aparentar algo distinto de lo que es. El auditorio nunca percibe sólo la información, también se fija en quienes la presenta, sus movimientos, sus gestos..., que reflejan la personalidad del orador. Por consiguiente un buen orador debe ser espontáneo y natural.

La Elegancia: Consiste en la capacidad del orador de crear belleza mediante el lenguaje. Para lograrla debe emplear el vocabulario y la entonación apropiada, buena dicción y un lenguaje corporal acorde con el discurso y las expectativas del público.

La Confianza en sí mismo: El conferenciante debe tener buena actitud física y mental. Su postura no debe ser rígida, sino confortable; debe moverse con naturalidad y mantener contacto visual con el auditorio; su voz debe sonar firme y segura, sin temblor; finalmente, debe adaptar su mensaje a las necesidades de la situación, por ejemplo, una interrupción imprevista. Para obtener confianza en ti mismo, se recomienda: nunca memorices una conferencia, pues si omites alguna frase, es probable que al darte cuenta te sientas presa de pánico. Lo ideal es recordar las ideas centrales y su secuencia. Por otra parte, no veas la conferencia como una situación negativa que puede provocarte angustia; por el contrario, piensa que estás ante un mensaje valioso que transmitir y quieres que ese mensaje sea comunicado.



La Motivación del Interés: Para atraer la atención de los oyentes, además de los rasgos anteriores, es preciso que la presencia del orador sea buena, se evidencie sentido del humor, se ejemplifique adecuadamente y, si se emplean recursos audiovisuales, que éstos sean atractivos y se manejen adecuadamente.

Ejercicio de una práctica oratoria ética

La oratoria y el manejo de la inteligencia frente a grupos





     En este tema el autor nos habla que todos los hombres tenemos en mayor o menor grado la facultad de persuadir, y sin embargo, no todos somos elocuentes. Se llama elocuente a la persona que al hablar tiene la facultad de deleitar y persuadir usando la palabra elegante, eficaz y persuasiva. Indudablemente hay personas que nacieron con el don, pero no lograron desarrollarlo porque les faltó cultivar esa cualidad al estudiar las reglas de oratoria. No es un buen orador el que teniendo dotes naturales maravillosas no sabe aplicar las reglas de oratoria, son buenas esas dotes pero perfeccionadas con el estudio de la retórica son mejores.

     Un buen orador es el hombre naturalmente elocuente que ha perfeccionado esas dotes con el estudio y el ejercicio. Es conveniente tratar acerca de las cualidades que son útiles y necesarias en el desempeño de tan privilegiada actividad. Las palabras bien pronunciadas, el gesto metódicamente estudiado, el ademán perfectamente calculado, la entonación, las pausas y la dicción rítmicamente balanceadas causan mejor impresión que las palabras balbuceadas las poses desaliñadas y una voz sin ritmo y sin gracia.

     Una regla muy valiosa para practicar la oratoria, es pronunciar un trozo literario compuesto por uno mismo. También es muy práctico proponerse un plan sencillo acerca de un tema; se divide en tres puntos o más, se desarrolla cada uno de ellos y se unen del otro, para concluir con una proposición que ha de ser la tesis del discurso; este trabajo es parecido al de la investigación.

      La investigación consiste en aplicar la inteligencia a la compresión de una exacta realidad, penetrando y arrancando su secreto. El tema escogido distribuido en puntos se plantea en un esquema para que su concreción sea más fácil, y al mismo tiempo ver que el segundo punto en consecuencia del primero y a la vez el tercero dimane del segundo, para que al final la conclusión sea el resultado lógico de los puntos anteriores.

Actitudes del Orador

     Todo esto a que el orador ha de adoptar ciertas actitudes que le son necesarias para cumplir con su función social se debe ejercer en bien de la comunidad.

     El orador, por simple hecho de pronunciar un discurso en el que desarrolla un tema, está ejerciendo la nobilísima profesión de instruir. La función social de todo comunicador docente es instruir pronunciando discursos didácticos. El verdadero orador se dirige a un auditorio heterogéneo, no solo a un grupo de personas que pertenecen a un mismo nivel, sino que está capacitado para hablar a un grupo complejo de personas de distinta índole; hombres, mujeres, jóvenes, estudiantes, obreros, empleados, profesionales, ricos, pobres, políticos, burgueses, burócratas o aristócratas. Un orador que escogiera su público o su auditorio no sería un auténtico orador.

Cualidades Morales

     De las cualidades que mejor cuadran al orador, está la probidad. Hombre probo no solo el que goza buena fama, sino que además no tiene maldad de que lo acusen es un hombre íntegro. Marco Fabio Quintilliano en su obra Instituciones Oratorias sienta como base de la oratoria formar al hombre probo y hacerlo diestro en el arte de hablar.

     El orador debe proceder, por consiguiente, con la verdad para no defraudar a su auditorio, ya que la primera virtud del orador es veraz. Si la pieza oratoria trata un tema científico, debe prevalecer en todo el discurso la verdad. Si el tema es moral, con mayor razón debe enaltecer en todo el discurso la verdad. Si el tema es moral, con mayor razón, debe enaltecer la virtud de la que debe tener claros conceptos.


     Dadas las circunstancias actuales en que se encuentra el mundo, cualquiera pensaría que nadie tiene deseos de ser bueno, y no es así, en medio de sus flaquezas humanas. Si el orador se acomoda al auditorio cosecha muy buenos resultados; para contrarrestar al vicio. La virtud no es innata, se adquiere mediante el ejercicio serio y duradero de acciones buenas. La virtud es permanente, pero si se le frena, entonces se corre el riesgo de caer en lo opuesto, el vicio. Las virtudes se dividen en dos clases: Virtudes del entendimiento y Virtudes de la voluntad.

Ética Jurídica

     Es aquella que se aplica a todas las situaciones en las cuales el desempeño de la abogacía debe seguir un sistema explícito de reglas morales. Sin embargo, hay un conjunto de normas de ética profesional que se pueden aplicar a grandes rasgos en todas las actuaciones y el tiempo que tenga el abogado con su cliente. Por ende, en todos los casos jurídicos, es aquella tiene que ver con acciones específicas en la profesión del abogado. En este sentido, tiene que tener entre tantos valores como son el de la confidencialidad de la información recibida, ya que en algunos casos se trata de situaciones que implican riesgo de vida, divorcio, etc. El siempre poder criticar y analizar los casos en cuestión, las alternativas y las formas en las que se comporta nuestro cliente, es esencial ya que así podemos tomar una decisión adecuada respecto algún caso o como llevar algo desde nuestro ámbito laboral al personal. Dejamos muy en claro que debemos abandonar todo tipo de tentaciones en nuestro ámbito laboral para poder llevar nuestras vidas personales con tranquilidad para tener una mente relajada para llevar el procedimiento judicial de manera responsable y sin distracción alguna